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21/11/10

Cuaderno del hombre imperfecto 4ª parte


Hablar del error, a veces requiere mucha cordura para no equivocar los conceptos, bien sean generales o individuales. He hablado con mucha gente que me ha dicho que ha errado, y por supuesto yo no soy menos, he cometido mis “errores” ¡cómo no¡ hasta que aprendí que el error no existe, lo que existe es una circunstancia que hace que yo tome una decisión esperando un resultado en particular. Partiendo de esa base, cada vez que algo no salga como yo quiero estaré de nuevo en el “error”, es decir, sucede cuando no tengo la habilidad para poder adquirir un conocimiento de una experiencia.

Cuando esta habilidad se muestra, entonces aprendo, tomo nuevas decisiones con respecto de mi vida, o rectifico las decisiones tomadas, esto hace que yo avance en mi sabiduría. El problema que se plantea como siempre es el mismo, una lucha entre que soy y que muestro, entre autoridad y poder, que evidentemente siempre me afecta a mi, aunque podríamos decir también que tiene un proceso colateral en mi entorno, ya que el se va a mover en la misma vibración que yo tengo.

Que hacer par solventar todo esto…, pues cada uno utiliza sus herramientas para ello, hay muchas y muy variadas con más o menos resultado, el caso es utilizar la herramienta apropiada para ello, yo en mi caso he utilizado diferentes herramientas, mejor o peor utilizadas pero que creo que han dado su fruto, pero siempre he ido buscando una herramienta más avanzada dentro de mi devenir como ser humano, y creo que eso es lo que más me ha ayudado, mi propia búsqueda, el problema es que cuanto más profunda es la búsqueda de mi, menos información hay sobre ello y menos información externa recibo. Hay veces que he tenido miedo porque no sabía como la vida se iba a comportar hacia mi al seguir descubriendo o rememorizando quien soy, aunque cuanto más comprendo que todo tiene un porqué dentro de mi vida, menos miedo tengo a que pueda suceder nada que pueda alterar mi Ser, he comprendido que ese Ser es imperecedero, pero sobre todo imprescindible en mi vivir.

Hay herramientas para diferentes “niveles de evolución de conciencia”, pero al final las buenas herramientas son aquellas que tienen la capacidad de poder estar y ser útiles en cualquier conciencia o plano dimensional. Sé de herramientas que no voy a nombrar aquí que no tienen esa finalidad, además son demasiado egóicas como para poder servir en planos o conciencias más superiores, aunque he de reconocer que como en el mundo que me ha tocado vivir, el Ego es muy denso, bueno pues digamos que sutilizar el ego un poco no deja de ser un principio para muchos, porque para mi lo fue, aunque no sea la verdadera herramienta.

Miguel Ángel Garrido2

1/11/10

Cuaderno del hombre imperfecto 3ª parte

Teniendo en cuenta que yo he vivido y vivo en una sociedad donde no se nos enseña a discernir, comparar entre lo interno y lo externo, entre que siento y que manifiesto, entre que conceptos son correctos y cuales han sido manipulados, pues parece algo más complicado el poder tener una perspectiva mas espiritual, pero por favor que no se malinterprete la verdadera espiritualidad del ser humano con las religiones, me refiero a ella (la espiritualidad),como la capacidad de poner en el día a día los mensajes de los textos sagrados.

Es esta y no otra la perspectiva que se debe tomar, porque cuando yo tengo la oportunidad de poder experimentar desde este plano, obtengo la llave para poder derribar o quitar ese muro que lamentablemente puse en su día.

Al parecer, toda esta vida está llena de decisiones constantes, que llega un momento en el cual no sé cuando digo si y cuando digo no, y si está bien o mal la decisión, han sido tantas las decisiones tomadas en mi vida que sinceramente he perdido la cuenta, simplemente he decidido con más o menos conciencia, con más o menos acierto, haciendo uso como no de mi libre albedrío. Toda una vida decidiendo, subo o bajo, entro o salgo compro o vendo, etc., etc., etc., a todo esto generando un espacio vacío que me hace temer el resultado de mi decisión.

¡¡Basta ya¡¡ quiero vivir, no estar decidiendo en cada momento que es lo mejor o peor para mi, pero claro ¿entonces que haría con mi libre albedrío?, para que esto sucediera debería dejar de utilizarlo, y si dejo mi libre albedrío ¿perdería mi libertad de decisión impuesta por mi mismo?, es más ¿esto sería una nueva barrera?, si es una nueva barrera ¿es un nuevo error?.

Después de las lecturas que he podido realizar sobre diferentes grandes hombres sabios, llego a la conclusión de que el hombre jamás puede alcanzar una libertad plena porque siempre estará bajo las leyes naturales del universo, estas leyes naturales o principales explican el verdadero movimiento de la energía, y de momento yo no sé ninguna fórmula para detener la actuación propia de la energía. Por lo tanto al estar sujeto indisolublemente a estas leyes universales veo que mi libre albedrío necesita una reestructuración de qué verdaderamente Es, esta reestructuración no es más que la aceptación de estas leyes y de mover el libre albedrío a través de ellas.

El primer paso que di al respecto fue elegir hacia donde me quiero dirigir, mi elección fue sencilla ya que estaba claro que hacia una conciencia Crística o cristiana. Aunque yo estoy bautizado bajo la iglesia católica de Roma, valoré antes una serie de religiones diferentes como el Taoísmo, o el Budismo,  y a partir de ese momento de mi vida me puse a examinar con detenimiento mis errores, ya que el camino que había elegido requería y requiere toda mi atención.

Miguel Ángel Garrido

25/10/10

Cuaderno del hombre imperfecto 2ª parte


Como digo, son muchas las experiencias pasadas y los aprendizajes a elaborar y conservar, me refiero a elaborar y conservar, a la capacidad de poner en práctica las experiencias y que esta aptitud se dé después en el tiempo.
Hay gente que yo he visto y sigo viendo, (de hecho a mi me sigue sucediendo muy de vez en cuando pero me sucede), que cuando tengo una situación en mi vida y creo haber aprendido de ella, de pronto aparece una duda que me mantiene de alguna forma alerta para la siguiente repetición de esa situación, esa alerta es la que me va a permitir enlazar las 2 situaciones en su esencia, porque dentro de mi sé, que la vida me pondrá de nuevo la experiencia a fin de valorar si mi aprendizaje es correcto o no.

Evidentemente la decisión de la segunda vez con respecto de la primera, si el aprendizaje es correcto es mucho más rápido y más consciente, apoyado con una gran fe que por un lado te da la fuerza de una decisión que tomaste anteriormente y que por otro lado te da la iluminación de la sabiduría, como diciéndote “no te preocupes en tu decisión, has tomado la correcta”.

El desconocimiento del camino por mi parte, es el que hace que tome una decisión correcta o no. Ya sé que en mi y en el resto de la humanidad lo que llamamos camino no es más que la búsqueda en nuestro interior de Dios Omnipresente en nosotros. Que Él está ahí, creo que la mayoría de la gente lo sabe o al menos lo intuye, pero… ¿cómo saber cual es la decisión correcta en cada caso?, ¿cómo sabemos que esa decisión nos acerca a ese Dios interno? si la buscamos desde un plano en el que miro mis intereses a corto plazo, la posibilidad de error aumenta porque no estoy decidiendo sobre algo que me dé una perspectiva en el tiempo, donde esa decisión tenga bases suficientemente fuertes como para ser mantenidas, sería algo así como hacer un decreto de alma en algunas decisiones. Parece excesivo ¿verdad?, pues a mi mismo me digo que en demasiadas ocasiones lo he hecho, con toda probabilidad erróneo, por desconocimiento de aquello que sentenciaba en mi decisión y que luego por supuesto me he arrepentido, sin demasiada conciencia en ello me había juzgado, sentenciado y ejecutado. Es lo que llamamos un muro enorme que no me deja vivir en paz y mucho menos desarrollarme.

Un nuevo error, jejejeje, (risa de vergüenza de mi mismo) ¡¡y cómo quitarlo pensé… pues me puse a utilizar diferentes herramientas que había aprendido en diferentes talleres a los que asistí, otras que venían de mis estudios y otras que simplemente me decía la gente y que yo hacía a fin de que aquella tortura interior terminara de una vez por todas. A todo esto te ataca el pesimismo, la irritabilidad, la falta de descanso, la infelicidad, etc.., en todas sus formas y puedo asegurar que tiene muchas caras reflejadas desde mi interior, que parece ser que para los demás son las mismas o al menos bastantes similares según lo que yo he vivido. ¿Funcionaban estas herramientas en mi?, si pero siempre faltaba algo, que hacía que ese algo se volviera a levantar con el tiempo ese muro. Hasta que un día vi que estaba afrontando esa situación desde un plano que no era el correcto, con lo cual esos muros que inconsciente o conscientemente levanté podían ser derribados si la perspectiva del plano es la correcta.


Miguel Ángel Garrido

17/10/10

Cuaderno del hombre imperfecto 1ª parte

Al fin y al cabo qué soy… si no una manifestación energética imperfecta que desarrolla  pensamientos y formas de acción que posiblemente tenga que ver más con la imaginación que con el Espíritu, o tal vez no, y quizás aquello que me muestra mi Espíritu sea más correcto de lo que yo creo.

En mi andadura por esta nueva oportunidad de vida, que Dios ha tenido la dicha de concederme (al menos esa es mi creencia), he tenido innumerables experiencias, dice la gente que demasiadas experiencias para la edad que tengo, y es cierto, las he tenido, o al menos he sabido valorar las experiencias de otros para ver mis propias experiencias y comprender una resolución de un determinado conflicto de mi imperfección.

Creo realmente que las experiencias que he tenido y comparado con otras, no han sido comparadas o valoradas según el caso concreto, sino según la esencia del conflicto concreta, tal vez sea lo más complicado de averiguar, ya que esto conlleva una observación constante de mi persona, en cuanto a mis acciones, pensamientos y sentimientos,  y con ello del devenir de mi vida. Despacio y con paciencia y no con pocos errores por mi parte en las valoraciones, he ido aprendiendo a ver otro modo de vida diferente al que la sociedad me vendía, donde se me dice donde, cuando y que debo hacer en cada momento, que comer y que vestir, lógicamente también he tenido que aprender a mantener un equilibrio entre esta sociedad y la manifestación de mi Espíritu (mundo interno o esotérico).

Todo esto ha hecho desarrollar en mi (al menos eso creo), una parte alejada de mi plano físico que me permite ver o al menos entrever los diferentes conflictos que he ido teniendo a lo largo de mi vida, imperfecciones que tienen que ver sobre todo y ante todo con mis decisiones desafortunadas, por supuesto he culpado a otros de ello, un nuevo y lamentable error, claro está, por que al final quien lleva a una acción la decisión tomada soy yo.

Siguiendo con mi imperfección, diré que todo ello está llevado de la mano de la ignorancia, o debería decir del olvido de la sabiduría. Esta sabiduría al parecer según los grandes entendidos, es innata en el ser humano, a mí particularmente me cuesta recuperar esa memoria, aunque si debo decir que cada vez que encajo una pieza del puzzle de mi vida la felicidad es inmensa, desbordante podría decir. La sutilidad de la vida al hablar es sencillamente Magistral, son pequeños detalles que te hacen ir hilvanando hechos de la vida que te llevan a una nueva valoración de la esencia que lo creó. Esto hace que vea un vacío que me lleva a llenarlo con una cualidad del Espíritu, y cuando siento o percibo la cualidad del Espíritu comprendo y entiendo la imperfección que estaba creando. Es decir ilumino la oscuridad de la imperfección.    


Miguel Ángel Garrido